lunes 8 de febrero de 2010

Lluvia


¿Sabías que no dejo de pensar en tí durante todo el maldito día?

Quiero caminar contigo bajo la lluvia, quiero tenerte del brazo y sentir que no hay mejor momento que ahora.

-Te dije que mi ritual de la lluvia funciona.

Hazme callar a besos, muérdeme la oreja y sientete libre de amonestarme con esas palmadas suaves que nos encantan. Déjame estar en silencio a tu lado, déjame ser tu esperanza, tu hombro para llorar, tu amigo, tu compañero.
Quiero ser aquel que escuche tus piedras y contempla tu sonrisa, aquel al que le dices te quiero solamente cuando la ocasión lo amerita (porque así el te quiero se vuelve especial)





Y sonríe,
bailaré contigo hasta el último vals del crepúsculo.
Te quiero, no sabes cuanto.

La Verdad V Parte [¿Celos o miedo?]

-Es entonces cuando llega inevitable, cuando tu corazón deja de latir y tus pulmones de repartir aire.
-Estás mal.
-Ilumíname,- dijo Rodrigo interesado al tiempo que Daniela ponía dos bolsas de hamburguesas en el carrito de compras.
-En una unidad intensiva podemos mantener a una persona viva aún cuando su corazón haya dejado de latir y aún sus pulmones no funcionen. La muerte se da cuando el cese de toda actividad encefálica, es decir, cuando el proceso es irreversible.
-Tú no cambias de guión ni aunque pasen diez mil años no?
-Ernesto!
Daniela deja el carrito inerte y va a abrazar a aquel desconocido. Lo abraza efusivamente pero Rodrigo no dice nada, como si se hubiera olvidado de él...
-Te presento a Rodrigo.
-¿También eres otro doctor con la ilusión de detener la muerte?
-No, solo un físico enamorado.
-¿Apoyas a la gravedad cuántica de bucles o a la teoría de las cuerdas?
o_0!!
-Teoría de las cuerdas.
-Eres obvio.
-Disculpa, ¿eres físico?
-No Rodrigo. Ernesto siempre fue curioso como tú y le gusta aprender de todo, así no sea de informática que es su ramo, así como tú escuchas mis charlas de medicina.
-Ok. Daniela, cuéntame que ha sido de tu proyecto de detener la muerte y de si lograste esa maestría que siempre quisiste.
...
-¿Quién era tu amigo?- dice Rodrigo casualmente, al apagar el ordenador. Daniela con una taza de té y una revista baja los lentes y lo mira.
-¿Celos?
_La verdad no lo sé.
Y es cierto. Nunca ha sentido rabia ni curiosidad por el pasado de Daniela, nunca hurga ni pregunta más de lo necesario, no porque no sienta curiosidad, sino porque no le gusta ser maleducado al preguntar de más.
Daniela se acerca y lo mira. No puede creer que ese chico de emociones cruzadas sienta algo tan típico como los celos, no sabe si sentirse alabada o que.
-No sabes como reaccionar, ¿cierto?
-No. No me siento furioso pero tampoco me siento cómodo. Te quiero, me sentí un poco intimidado por él pero no dudo de tu cariño.
-¿Entonces?
Rodrigo la abraza. No sabe tanto del mundo como quisiera, como aquel tipo que domina computadoras y la relatividad general y tal vez, un pedazo del corazón de Daniela. Se siente menos y le gustaría ser más. ¿Es eso celos o miedo?
-Pongámoslo así. Ernesto fue maravilloso, fue mi primer amor y siempre será un gran amigo mío. Sin embargo acabamos y ahora estoy contigo. Ni aunque él tuviera un carro último modelo y no tu bochito, aunque él se vista mejor o sepa de casi todo en cultura general..
-¿Tienes un punto para todo esto no?,- mastica Rodrigo sabiendo que está bromeando.
-Claro, burlarme de tu inseguridad.- Le da un beso en la mejilla y lo abraza más fuerte.- Te quiero, y no cambiaré de parecer porque eres el único que me tiene tanta fe, que me quiere de esa forma tan única como tienes tú.
...
-¿Dónde están mis chocolates?
-Me los comí, lentito.
-¿Por qué no me dejaste ni uno siquiera?
-Para que entiendas que son los celos. Es sentir que alguien te arrebata algo valioso.
-Zonza, no tenías que hacer toda esa pantomima,- dice al tiempo que la atrae para darle un beso y ella le da una palmada en el hombro.
-No me digas zonza!




PD: Este texto era necesario en la estructura del relato que vengo planeando. No me siento cómodo al revelar mis inseguridades, sobre todo las que son de este tipo, ni tampoco por dejarlo tan poco pulido, preferiría no publicarlo pero es necesario seguir cierta lógica...
PD2: Muchísimas gracias a bche, quien se dió cuenta del super error que había en el texto (les dije que no estaba refinado :P)

domingo 31 de enero de 2010

La Verdad IV Parte [Introyección o Búsqueda en el horizonte de sucesos]

Advertencia:
Estimado lector casual, no sigas estas lineas si no deseas perderte en la teoría del vórtice de entropía. Este texto es el resulta
do de mis pensamientos confusos, de mi corazón insípido, de una conversación que aun no entiendo. Previo aviso, el texto.




-Me siento ahora mismo en el Horizonte de sucesos. Estoy en esta región infinita por donde yo intente escapar y a la vez finita en el espacio, no en el tiempo ya que para cualquier observador que me vea ingresar me verá desaparecer a pesar de que únicamente estoy dando vueltas a la velocidad de la luz y un poco más por lo que llegaría a mi destino antes de tiempo y técnicamente habría retrocedido en él.
Pues si me dieran la oportunidad de aprovechar esta ergoesfera pediría regresar tres años atrás, cuando era ignorante del amor y por ende, feliz.
Soy el resultado del temor global, mi padre, un obrero sin aspiraciones más que una tele y comida en la refri, y mi madre, mujercilla valiente con la idea de enfrentar a todos para lograr mi felicidad, nunca contaron con que me dedicara a la informática; siempre pensaron que por mis cuentos y premios literarios me dedicaría a dicha rama pero no, prefiero perderme en algoritmos de encriptación antes que soldar dos o tres líneas rimantes entre sí. Mi nivel de autismo y que no paro de hablar es una de mis características: espanto a miles de personas, los que me conocen dicen que tengo una mirada distinta a mi personalidad, de esa que busca mil razones para hacerse sufrir.
Creo que la culpa es religiosa. Desde pequeño me consideré pecador, tanto así que quise arreglarme junto al mundo, pagar mis pecados y los de todos. Ahora soy capaz de descubrir como activar una inyección SQL a pesar de toda la protección que tenga dicho sistema, si me da la gana puedo aprovechar la brecha de seguridad que está en la versión 6 de Internet Explorer y atacar a cualquier compañía, si se me da la gana puedo hacer en caos a cualquier compañía usando medios simples como la ingenieria social, la fuerza bruta para romper contraseñas mediante la infestación de mil procesadores esclavos o tal vez accesando físicamente al servidor, lo cual es más difícil pero más interesante, como está noche, por ejemplo. Después de tantos años descubro que soy malo por naturaleza y me alegra, asi no tengo que ser hipócrita y sigo feliz como rey invisible del mundo.
¿Sabes por qué? No hay nada más importante que la información. NADA. Hay seguro contra incendio, seguro de propiedades, de bienes, de autos, hasta de vida pero no de información porque, ¿quién se arriesgaría a asegurar algo tan vital? Es evidente que toda persona, por más productiva que sea siempre es desechable en cualquier organismo empresarial, incluso yo, jefe de programación del lider invisible del mundo. Todo ser humano es desechable. La información es lo único vital.
¿Se imaginan un banco cuyos empleados renuncien todos un mismo día? No importa, se contrata nuevos. Pero, ¿se imaginan un banco que pierda la información de sus cuentas? Eso es irremplazable.
¿Te sientes raro? Mañana me olvidarás y tu historia seguirá, pequeño hombrecito de seguridad. Estamos en el horizonte de sucesos, tú y yo, yo por haber entrado a este edificio y haber roto la brecha de seguridad solamente para llegar a este ordenador con toda la información del hospital, tú por haber intentado capturarme y haber fallado tan estúpidamente; ahora ambos estamos en el horizonte de sucesos, no hay salida para atrás, sólo podemos seguir adelante.
La vida del hombre martirizado se recuerda más que la del hombre solitario. Me da asco ver que se da más tributo a algún rockero que lucha contra la pobreza que el filósofo moderno que lucha contra la apatía de esta sociedad relativista. Yo una vez tuve la intención de lograr mejorar todo esto pero ¿para qué? No intentes hablar, las cosas salen mal y no voy a pensar que todo es culpa mía, por gusto intentas quitarte el trapo de la boca.
Sabes, yo la quise hasta pensar que iba a estallar...
¡Pero que tonterías digo! Sé que un día estarás en mi lugar, guardia desafortunado. Las cosas salen mal y no voy a dejar que algún geniecillo que pone un firewall y un honeypot para evitar mis ataques se salga con la suya. Por eso vine hasta aquí, salté y caí dentro de la trampa, ahora me llevaré la información que me interesa y nos veremos nunca, tú mismo serás parte del plan que tengo para obviar el miedo mayor, el miedo al que tiene toda la humanidad y que es una característica propia de Dios, de la información y de los fotones que viajan a una velocidad apreciable observado desde ellos mismo en relación a un sistemo inerte externo: la juventud eterna. Que elegancia hacer todo este trabajo por amor, tal vez sea digno de una novela o una película, ¿no crees?
Ya está, la clave de seguridad más famosa del mundo en un hospital tan importante: P@ssw0rd. Que ingenuos al creer que me vencería esto. Ahora, los negocios señor vigilante.
Y mientras el hombre amarrado se retuerce, el joven de quizas veinte o veintidos saca uno a uno sus instrumentos que van desde escalpelos, guantes, un plumón y varias tijeras hasta pinzas raras. Comienza a hablar consigo mismo.
-Antes de hablarle, tuve un lugar, la distancia le ganó al amor y ahora la veo solamente en el monitor. ¿Sabrá de mi esfuerzo por estar solos? Tal vez. Por ahora seguiré perfeccionando todo para satisfacer su miedo, para hacerla sentir segura y protegida, para que olvide este mundo de odio y los dos vivamos tranquilos y felices.- dice al tiempo que asesta un golpe certero en la cavidad hueca del cuello y la conciencia del guardia se escapa.
Pocas palabras y punto.


Escuchando: Mediocre - Ximena Sariñana

domingo 17 de enero de 2010

La Verdad III Parte [Cariño]

Rodrigo llegó a casa calmado. La historia melodramática de José Carlos le había tocado en algún lado pero no sabía donde. Daniela estaba en el sillón dormitando con el televisor encendido. Su melena negra caia cómodamente resaltando con el blanco de su usual traje de trabajo. Apagó la tele y se acercó a aspirar su cuello como le encanta.

-Hola, chico al que le gusta olerme.

Rodrigo la abrazó y ella lo acurrucó en lo escaso del sillón. Pronto tendrán que comprar otro más grande si siguen desbaratándolo con las batallas que tienen cuando se les da por quererse en toda la casa. Ella siente su nariz buscando su cuello, su inefable cuello, y ríe, las cosquillas son inevitables y lo atrae más hacia ella, apretándolo como si se lo fuesen a arrebatar.

-¿Otra vez el peluquero soltó sus disertaciones acerca del clima y política?
-Esta vez me habló de amor.
-Eso es nuevo.

Él levanta la nariz y le da un beso, si, de esos inexpertos que suele dar pero que van con mucho cariño.

-Hoy tuvimos un caso rarísimo en el laboratorio. Han llegado dos chicas muertas sin ninguna cicatriz, sin ninguna marca pero sin hipófisis.
-...
-La hipófisis es la glándula que controla a las demás glándulas. No entiendo como pudieron llegar hasta esa cavidad sin ningún procedimiento avanzado. Hemos analizado el cuerpo varias veces y no encontramos ninguna razón para que alguien...
-Casi nunca dices que me quieres.

Ella lo miró sorprendida, él con los ojos cerrados en el hueco de su cuello y ella con los ojos tan abiertos y la sorpresa de toda una vida.

-¿Qué estás diciendo?
-Deja las cosas del trabajo en el trabajo. Quiero quererte y nada más, quiero abrazarte y olerte, darte besos tímidos con los que terminas riendo al tiempo que me miras no creyéndotelo tú misma.

Daniela lo retuerce. De verdad es un niño enamorado, de esos que dejan todo por un dulce, por estar un minuto con Papa Noel.

-Soy lector de tu cuerpo. Déjame saber tu historia.
-Algún día la conocerás. Ahora abrázame y habla piedras como sabes hacerlo.

Rodrigo adivina las páginas entre los lunares de su piel. Acaricia ese estómago que tanto el gusta y juega con la cintura, al tiempo que borra al peluquero de su memoria, al ladrón de glándulas pituitarias y al pasado que no conoce. Daniela es todo, es el centro del universo y va a luchar porque el universo sea feliz. Aunque tenga que dar la última gota de sangre de su cuerpo, allí estará por ella, la señorita de la sonrisa que ilumina el mundo.

Escuchando: El Aleph - Nena Daconte




PD1: Gente, me voy a Lima a ver a Metallica!! Viajo hoy en la tarde, estaré un par de días buscando nuevos aires y ansiando a la banda más importante que haya llegado a Perú.
Les prometo fotos xvrs si es que no me requisan la cámara y los delicuentes me la dejan XD

PD2: La voy a extrañar un mundo señorita, le dedico esta entrada y mi corazón en un tatuaje escondido ;)