domingo, 7 de junio de 2009

Tarde de enero

Mordidas, mordidas, mordidas.
Te erizas ante mi respiración calmada, te estremeces con mi aliento recorriéndote, con mi mirada quitándote más que la piel, más que tu miedo, más que tu fe. Estamos de vuelta en el mismo lugar de siempre, tú con esa remera, yo sin ganas de caminar, comiéndome tu vida, lamiendo como perro tu esencia. Volteamos y sentimos pasos, no te interesa, tú retienes mi cabeza y yo sigo intoxicado, escuchamos un portazo y tú ahogas un gemido, escuchamos como se aleja y bendices a tu madre por trabajar tanto mientras soldas tus piernas a mi cadera, como animales, como amantes en el último día de vida.
Seguimos cayendo una y otra vez en el mismo negocio de cambiar tiempo por placer. Ofrecemos lo mejor de nosotros, damos nuestro sudor, nuestra fuerza y nuestro ritmo a cambio de dos minutos agónicos en los que conocemos al creador del mundo sin necesidad de ser castos para siempre, sintiéndonos el todo, creyéndonos el centro del maldito multiverso. ¿Volverás mañana? Tal vez. ¿No quieres que venga? Por mí, quédate a dormir y vivamos como pareja. ¿Y dejo que tu padre me mate por perpetrar a su querida hija? Jajaja.
Y estoy listo otra vez y arrancamos, tú siempre con la iniciativa, yo siempre en tu cuello, la parte anterior de tus rodillas o jugando con tu ombligo. Hazlo de nuevo. Y vuelvo a tu ombligo. Hazlo de nuevo. Vuelvo y me arrepiento de no poder haberte conocido antes, de haber perdido tanto el tiempo, de desviarme con tu voz del encuentro con mi ser. Me golpeas y sonrío, no sabes la que te espera chica de las palmadas digo jalándote de la cintura, y tú como hábil cirquera me sujetas con tus piernas y me obligas a rendirme, a doblarme, a rogar. Seguimos cayendo y cayendo, sálvame, por qué lo haces, por qué sigues viniendo, deja tus preguntas de caperucita porque la respuesta es PARA COMERTE MEJOR.



-Te conozco.
-Claro que me conoces.
-No me entiendes. Te conozco desde siempre, te conozco de mis sueños, de mis esperanzas de niña ilusionada, te conozco de cuando lloraba a escondidas y rogaba por que aparecieses...
-¿Demoré mucho?
-En realidad, llegaste a tiempo :)


Y me pregunto si hablas de tu vida
o del polvo de esta tarde...

10 comentarios:

aLba * dijo...

no te conocia y ya te echaba de menos.. :)

Katty dijo...

Te conozco desde siempre, te conozco de mis sueños..

awww mori con esto.

Lucía... dijo...

-No idiota! esta enamorada?
-Enamorada? pero si no la conozco...
-Claro que si la conoces, DESDE SIEMPRE, EN TUS SUEÑOS...

(uno de los tantos retazos de Amelie que se de memoria)


Un beso!

La drogadicta de Trafalgar Square. dijo...

SUBLIME, Favio.
Es el mejor texto que te he leído y me he quedado con las ganas de llorar, de reír y de darte las gracias por deleitarme con creces.
Me ha encantado, en exceso diría yo.


Un beso:*

ella dijo...

me gustaria poder comentar algo inteligente, quizas algo romantico...
pero te juro que se me fue el aire y, como dicen, se llevo mis palabras.

me fascino
y me trajo recuerdos...
creo que el viento se acaba de llevar tambien mi sueño.

saludos :)

Mer dijo...

Me encantó.

El dialogo final es estupendo.

Mer

Call me Juliet dijo...

Increiblemente excitante.
Escribes excitante y encima lo eres.
Eres perfecto, cásate conmigo jajaja

un besito, y enhorabuena por la gran tarde ;)

Chocolate dijo...

Me encantó la historia, muy intensa y erótica, me hizo recordar...

El para comerte mejor, fue un broche de oro muy gracioso.

Excelente texto!

:)
au revoir

quirquinchita dijo...

ni te conozco y ay te extraño muy bonitas palabras.

Saludos

Quijo dijo...

Te conozco, te conocía antes de llegar, antes de saberlo...tu mirada me lo dijo...y aunque hoy no estés, sé que me conoces, sé que te conozco....