lunes, 7 de septiembre de 2009

Tabris I

Tabrís es el ángel del libre deseo y no debe dejar jamás su deber. Su tarea es visitar a los hombres y manejarlos cual fichas de ajedrez, no cambiando su parecer, sino desatando aquello que nuncan buscan frenar: sus bajos instintos.
¿Cuánto tiempo perderemos para conocernos y entender que aun somos animales? Vemos un ejemplar del sexo opuesto y sentimos atracción, a veces no tan sólida pero siempre leve, notoria, presente. Tenemos la comida que queremos y buscamos caprichos, peleando por la última galleta con los demás, tomando la propuesta de regresar al mercado, de encerrar las preguntas y formar parte del mundo. Basta sólo un suspiro de Tabris, una mirada, un simple pensamiento para que el mortal ingenuo deje de razonar y comience a dejarse llevar por el corazón instintivo. Al fin y al cabo, nuestro instinto se divide en dos: el instinto de supervivencia y el instinto de reproducción. Imaginense que cualquiera de los dos se libere del todo: sería nuestra perdición. Matariamos ante cualquier pequeña amenaza, peleariamos ante cualquier tonteria como el papel que cayó en tu pedazo de calle o tomar el último paquete de papel del supermercado. Habrían violaciones y subiría la tasa de natalidad, nacerían más dictadores, más asesinos, pero tambien más filósofos y pacificadores. Miren que si no fuera por eso, no hubiera bajado los Grigori, quienes por lujuría de las hijas de los hombres empezaron a revelarle al ser humano algunos de los secretos del cielo; como por ejemplo el movimiento de los cuerpos celestes, el arte de hacer armas, y el mejoramiento de la cara y el cuerpo con maquillaje y perfumes, perfeccionando así la modernidad y la vanidad.
Tabris es de los seres más poderosos del universo. Su misión es caminar por todo el mundo desatando pasiones y bajos instintos. Sólo tiene que recorrer emanando deseo y libertad en la conciencia para probar quienes son los elegidos, los que están dentro de los simbólicos 144,000 que serán sellados por sus congéneres, de aquellos elegidos que a pesar de ser azotados por la tentación se sienten más fuertes y consiguen reprimirla. Ese es su deber: separar a los más débiles de los fuertes, mostrarles a los humanos lo débiles que son en acción, en desición, en fortaleza mental.
Hoy camina por Arequipa, inocente como siempre lo ha hecho por esta ciudad de pecado, donde los temblores son comunes y también las protestas. Ya lo hizo antes, mil y un veces, pero solamente hoy es especial, hoy es diferente porque hay algo distinto en el aire: una presencia pertubadora.
Tiene cara de niña, y quizas lo es. Delgada, con lentes grandes y pelo a la altura de los hombros. Se le nota en la cara lo enamorada: no de alguien, sino de la vida misma (su sonrisa le delata) Tabris sabe inmediatamente que ella es de las personas que ven todo simple, no se complican, que piensan y razonan como nadie pero que a la vez no se torturan ante el Temor de Dios, ante la llegada de la AH1N1, ante la muerte. Es de esas chicas que caminan meneándose, no por sensualidad sino por naturaleza, de esas mujeres que no necesitan maquillaje porque ya se saben bellas de verdad. Es tanta la seguridad en sus facciones, tanta la destreza de mente notoria en su aura que Tabris tiene que admitir que no ha visto un ejemplar humano así en dos mil años.
La sigue, intentado desentrañar su espíritu porfiado. Camina sin prisa, no cansada, sólo calmada. ¿Es esto lo que los mortales llaman atracción? Aunque la tradición los suele representar como varones, los ángeles no tendrían sexo debido a que son espíritus puros; entonces ¿por qué Tabris seguía a esta mujer? No es curiosidad, no es deseo, no es nada particular. Es la primera vez que este ser tan poderoso se ve presa de sí mismo: deseo puro, irracional, sin sentido ni objetivo, caminando tontamente atrás de chica (¿o niña?) de quizas veinte (¿o dieciseis?), sin algún motivo en particular: solamente observarla.
Es triste ver como un ser inmortal, como alguien con poder y sabriduría suficientes para destruir un continente cae en la trampa infinita del observar a una bella mujer no por obtener placer de ella como hace la mayoría, sino por el simple hecho de disfrutar de belleza, como hacemos algunos. Tal vez es la soledad, tal vez el hecho de tener que vagar solo por la faz de la Tierra, viendo naciones desaparecer y árboles eternos secarse, viendo reyes coronarse y partidos políticos crearse. Hoy Tabris quiere que lo abracen, o tal vez simplemente mirarla para siempre...



PD: Ahora entiendo porque cuando llega mi cumpleaños me regalan guantes y abrigos: porque saben que no tengo nadie para que me abrace...

PD2: Les recomiendo este precioso blog, es una de mis pricipales fuentes de inspiración :)

13 comentarios:

Jud dijo...

Todos somos Tabris de una manera u otra. Después de unas mini-largas vacaciones vuelvo (ahora sí, defintivamente) y me encantó leerte de nuevo aunque mi sonrisa desapareció un poco cuando leyó lo de los abrigos y los guantes. Piensa, pero, que con ellos no discutes. Y tampoco te pueden partir el corazón. Un saludo gigantesco y un abrazo a través del charco. ♥

Diario de nuestros pensamientos dijo...

Quizas si es por eso q te regalan abrigos. Porque necesitas calor..

Yo tb soy tabris

Exelente texto

Besos

Osmar dijo...

A veces somos Tabris a veces somos victimas...

No te preocupes le dire al gordo q te de un super abrazo XD

Feliz cumple man!!!

PD: Tu sabes + de esto pero no hay un equivalente a Tabris, solo que este desate un mar de pensamientos?

OjosMiel. dijo...

En primer lugar gracias por la publicidad a mi blog. En segundo lugar no se cómo debo sentirme con respecto a lo de "fuente de inspiración", nunca me he considerado una musa.
En definitiva, gracias.

Sandra dijo...

Ahora entiendo el por q de ese vas a renegar cuando leas mi blog.... en verdad te regale eso por q lo vi para ti... y te abraze por si no lo recuerdas... bueno niño espero q ayas pasado un lindo día aunque no aya podido estar a tu lado y aunq me hagas a un lado...

Alhy dijo...

¿Ha sido tu cumpleaños? ¡¡¡Felicidades!!! :D

Se me ocurren muchas explicaciones a por qué te regalan tantas prendas de abrigo, pero le concederé el beneficio de la duda a tu explicación.

Picasso decia "yo no busco, yo encuentro". Él sabía que tenía la potencialidad de todo lo que necesitaba. Que todos necesitamos sol, pero que orientarse hacia el depende, basicamente, del movimiento de los hombros. Veía reflejado en los rayos lo que ya llevaba dentro, por eso había dejado de buscar fuera, en el exterior ;)

Kisses mataforicos y reflexivos ***

lys dijo...

Tetris está dentro de cada uno de nosotros, 144.000 limpios? Los del apocalipsis?. Brillante.

Un beso

Pescador de Ballenas dijo...

Como no nos consuela la piel humana la substituímos con la de un animal muerto, una red de hilo de algodón o un tejido sintético que no calienta ni la mitad que un abrazo tibio.
Un saludo y un canto de ballena. =)

Anaïs dijo...

Cada día me sorprendes más. Puede que estés en lo cierto, que te regalen abrigos por eso. Quien sabe.
Un beso enorme.

Call me Juliet dijo...

Tabris tiene una función sobrecogedora.
Es normal que necesite que lo abracen.
Es bueno que no racionalice sus deseos de vez en cuando, si le buscas los porqués a lo que sientes, normalmente se pierde el encanto.

Un textazo, amigo.
Grcias =)

Alma Mateos Taborda dijo...

Un relato hermoso y secuencialmente perfecto. Me encantó. Felicitaciones!

xicletdemaduixa dijo...

no tengo apenas tiempo,
pero quería mandarte un beso grande de gracias
:):)

Muá mi querido Favio :*

xicletdemaduixa dijo...

oh soy iona,
la chica de las pecas, dsdl blog d una compañera