miércoles, 20 de mayo de 2009

In the shadows [remembranzas de un apagón]

Y como dice el Maestro: al fin y al cabo, nadie te hará homenaje cuando mueras un lunes por la tarde.



Ayer caminaba por el centro y me dió miedo ver lo dependientes que llegamos a ser de nuestros propios esclavos tecnológicos, y a veces no tan modernos.

El AMO del hombre es LA LUZ.

Estaba entrevistando a alguien para recolectar datos de un proyecto en el que estoy metido hace un tiempo y ¡caramba! El mundo desaparecio y la luz se volvió solamente una mancha en los ojos. La reacción de ella fue levantarse para irse, pero ¿a dónde? al fin y al cabo, no podía ver a donde dirigirse por más que conociese esa oficina, asi que salimos calmados.

La calle era un tanto caótica. Los autos carnívoros esperando víctimas a quienes atropellar, los carteristas agradeciendo al Señor por haber adelantado la Navidad y saqueando a montones mientras las señoras gordas atraían a sus seres queridos para protegerlos de los secuestradores. Los niños caminan cogidos de la pierna del padre y los policias ya no son autoridad en tierra de nadie. Pasa una chica de hermosa silueta por la sombra y me mira a los ojos: su mirada está contraida y sus pasos son cautelosos, como si yo fuese el lobo a punto de saltar de una tienda y no ella el oso a punto de entrar a robar comida. Pasan unos minutos y cae pronto el peso de tener que aparentar calma, una vela brilla lejos y comienzan a rondar los rumores, porque esos chicos corren, seguro choro, y esa niña debatiendose, ¿será su enamorado o quien?

Ahora veo que por más que haya avanzado la ciencia, aún no hemos podido curar ese miedo patológico a la oscuridad. Es casi como pedirme cesar esa necesidad de tener un motivo para ser romántico, yo, un animal de los cautelosos que caminó rápido por San Francisco buscando luz, buscando uno de esos chicos con celular para hacer una llamada porque pense en ella, y donde estaría, ¿tendría luz? ¿con quien estaría?

Un empujón cerca mío y no me preocupo porque asegure bien mi mochila antes de salir. Arequipa tiene calles estrechas y mucha gente afluye en las tardes al centro a literalmente 'perder el tiempo' Confieso que la paso mal y no se como puedo caminar tanto. Media hora. Se derrite el poco aire que me queda y veo que mucha gente ha entrado en exilio voluntario escondiendose, huyendo, tomando un taxi que nunca avanza porque ni los taxis iluminan la pista invandida por personas desesperadas. No insistan en lo que les hace daño señores, salgan de ese caos y entreguenme un celular que tengo que oir su voz.

Ya toque fondo. Me echo la culpa en todo porque no puedo hacerla sonreir siempre. No me importa si no me quiere, soy romántico por naturaleza y lo primordial en mi vida es tener a alguien por quien escribir, como dijo Eterna:


Todo artista necesita una musa.


Ojala pueda librarme de esto. Encontre telefono pero no contestó y aún sigo en vilo de como estará. Pido perdón por las letras respectivas al miedo, pero el ser humano no es nada superior a los animales comunes, sólo tiene un poco de ventaja...

8 comentarios:

Osmar dijo...

Creo que toda tu entrada se resume en los 3 ultimos parrafos...

La vida es aburrida, monótona, monocromatica, caótica sin una musa en eso tienes razón.

Pero hay ratos que más que darte inspiración bloquean el pensamiento.

lys dijo...

Yo también creo que a veces las musas, en mi caso deben ser los musos, entretienen más que inspiran.

Un beso por el buen relato.

anna dijo...

Tienes razon por mucho que avance la teconologia sin ella ya no somos nadie y si creo que todos en un momento de oscuridad sin buscarla tenemos miedo.

Yo tambien necesito mi "musa" para escribir, vivir, respirar...

Un beso fuerte amigo, un placer leerte

Jud dijo...

Pero la vida merece más la pena si está ella ¿me equivoco? (a veces me gustaría equivocarme a todas horas).

Te eché de menos! :D

CRISTINA dijo...

"todo artista necesita una musa".
que bonito,
que bonitos los dos ultimos parrafos especialmente, de verdad. no sé, pero por un momento mi corazón ha latido más aprisa. es precioso cuando un hombre dice sin tapujos lo que siente hacia la otra persona, sencillamente precioso.
y la imagen del final del blog...preciosa. recuerdame que la imprima y la ponga en mi cuarto.

me ha encantado, si señor.
muchas gracias por este rinconcito
:D

::Lalinke:: dijo...

heyyyyyyyyyyy
te leoooooooooooooo!!


(:

aLba (*) dijo...

esas musas que nos hacen ver la vida de otra manera...
pasa buen fin de semana :)

Mer dijo...

Y toda musa necesita un artista.

Mer